Balayage
Se pinta a mano, mechón a mechón, sin papel ni gorro. Respeta la raíz y va ganando luz hacia las puntas, así que crece sin marcar una línea. Es el que menos mantenimiento pide.
Aclaramos y matizamos buscando que el color crezca bien, sin que se marque una línea entre la raíz y el largo. Aquí abajo tienes antes y después de clientas reales del salón.
4,8 en Treatwell (88 reseñas) · 4,7 en Google
Resultados reales
Fotos hechas aquí mismo, en la calle Maudes, sin filtros ni retoques. Arrastra la barra de cada foto para ver el cambio completo.
Antes y después
Llegó con unas mechas antiguas que se habían quedado doradas y concentradas en la parte de delante: por detrás y en la coronilla apenas quedaba luz. Repartimos mechas finas por toda la cabeza, matizamos hasta un rubio ceniza y peinamos con ondas, que es como mejor se ve el movimiento del color.
Quiero este cambio
Antes y después
Este es el salto grande: de un castaño oscuro sin un solo reflejo a un rubio ceniza natural, controlando el aclarado para que no se quedara a medias y apareciera el naranja. Rematamos con capas largas y las puntas marcadas para que el color tuviera dónde lucirse.
Quiero este cambio
Lo que más nos llega
Es la consulta más repetida del salón. El cabello castaño tiene debajo un fondo rojizo y anaranjado: si el aclarado se queda a medias o después no se neutraliza, ese fondo es justo el que acabas viendo en las puntas. Se corrige con un matiz, un color suave que apaga el naranja y lleva el tono a donde querías. Esta clienta, antes y después de matizar.
¿Vienes de otro sitio con este problema? Mándanos una foto por WhatsApp y te decimos qué se puede hacer antes de que vengas.
Qué te podemos hacer
No todas las mechas se hacen igual ni quedan igual, y sobre todo no se mantienen igual. Esto es lo que trabajamos en el salón; si no sabes cuál pedir, no te preocupes: te lo decimos al verte el pelo.
Se pinta a mano, mechón a mechón, sin papel ni gorro. Respeta la raíz y va ganando luz hacia las puntas, así que crece sin marcar una línea. Es el que menos mantenimiento pide.
Un degradado más marcado que el balayage: la raíz se queda en su tono y las puntas suben claramente más, como el pelo aclarado por el sol. Luce mucho en melenas largas.
Mechas muy finas, repartidas por toda la cabeza. No cambian el tono de golpe: dan luz, disimulan la raíz y hacen que el pelo parezca más denso. Muy natural.
La técnica de siempre. El papel aísla cada mechón y permite subir más de tono, con un resultado más uniforme y previsible. Es la opción cuando se busca un rubio parejo.
El producto se aplica peinando el largo, sin separar mechones. Da un aclarado suave y muy natural: buena opción para un primer cambio o para refrescar el color sin dar un salto.
Solo donde hacen falta: alrededor de la cara, en el flequillo o en la coronilla. Un cambio pequeño que se nota mucho y que sale bastante más económico.
El paso que decide el tono final: ceniza, beige, perlado o dorado. Es también lo que se usa para quitar el naranja de unas mechas que se han apagado con el tiempo.
Cómo lo hacemos
Sin prisa y diciéndote las cosas claras. Preferimos avisarte de que algo no se puede hacer en una sesión a que salgas por la puerta con un color que no era el que querías.
Vemos cómo está el largo, qué color llevas ya encima y hasta dónde se puede subir sin castigarlo. De ahí sale el precio, que te confirmamos antes de empezar y sin compromiso.
Balayage, papel, peine o mechones sueltos, según lo que hayamos hablado. Vamos controlando el proceso hasta el punto justo: ni corto, porque no se vería, ni pasado.
Es el paso que más se nota y el que muchas veces se salta. Aquí es donde el rubio se va al ceniza, al beige o al dorado, y donde se neutraliza cualquier resto anaranjado.
Un color bueno con las puntas descuidadas no luce. Rematamos con el corte o el repaso que necesite y te peinamos para que salgas viéndolo como se va a ver.
Hablemos de dinero
No publicamos un precio cerrado porque sería engañarte: unas mechas en una melena por la cintura no pueden costar lo mismo que unos mechones alrededor de la cara.
El precio de las mechas depende del largo, del estado del pelo, de cuántas mechas lleve y de si necesita matiz. Te lo confirmamos sin compromiso antes de empezar: si no te encaja, no pasa nada.
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Muy buen trato, muy amables y mucha profesionalidad. Gran variedad de colores y tratamiento completo y de calidad.
Excelente servicio, cercana y cuidadosa en los detalles. Gracias, Ana.
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Dudas habituales
Lo que más nos preguntáis antes de dar el paso. Si tu duda no está aquí, escríbenos por WhatsApp y te contestamos enseguida.
El balayage se pinta a mano y respeta la raíz, así que crece sin marcar una línea. La californiana es un degradado más marcado hacia las puntas, como el pelo aclarado por el sol. Las mechas con papel de plata suben más de tono y quedan más uniformes, pero al crecer se nota antes la raíz. Al verte el pelo te decimos cuál encaja con lo que buscas y con el mantenimiento que quieras llevar.
Depende de la técnica y de lo rápido que te crezca el pelo. El balayage y la californiana aguantan más porque la raíz forma parte del diseño; las mechas hechas desde la raíz se notan antes. Entre un retoque y otro, un matiz refresca el tono y alarga bastante el resultado.
Sí. Sobre un tinte oscuro, sobre todo si lleva años acumulándose, el aclarado sube más despacio y a veces conviene hacerlo en dos sesiones en vez de forzarlo en una. Con canas, las mechas las disimulan muy bien porque rompen el contraste con la raíz. Lo valoramos al verte el pelo y te lo decimos antes de empezar.
El cabello castaño tiene debajo un fondo rojizo y anaranjado. Si el aclarado se queda a medias o después no se neutraliza, ese fondo es el que acabas viendo. Tiene arreglo: con un matiz se apaga el naranja y se lleva el tono a donde querías. Si vienes de otro sitio con este problema, mándanos una foto por WhatsApp y te decimos qué se puede hacer.
Aclarar el pelo siempre le pide algo, no vamos a decirte lo contrario. La diferencia está en no forzar el aclarado más allá de lo que el cabello aguanta y en cuidarlo después. Por eso miramos cómo está el pelo antes de empezar y, si vemos que no está para subir tanto de tono, te lo decimos y buscamos otra opción.
Mejor sí. El color es un servicio largo y necesitamos reservarte el hueco, sobre todo los sábados. Puedes reservar online en Treatwell, llamarnos o escribirnos por WhatsApp al +34 672 16 45 48. Abrimos de lunes a viernes de 10:00 a 20:00 y los sábados de 10:00 a 15:00.
Cómo llegar
En plena calle Maudes, a pocos minutos a pie de Ríos Rosas (L1), Cuatro Caminos (L1, L2 y L6) y Nuevos Ministerios (L6, L8, L10 y Cercanías). Si vienes por primera vez, entra sin compromiso: te orientamos y te damos precio antes de empezar.
¿Buscabas otra cosa? En la portada tienes el resto de servicios del salón: cortes, recogidos, alisado de keratina y color sin amoníaco.